


Unase e invite a otros a escuchar este podcast Orando en el peor momento.
Listen to Hasta que el dia sea perfecto - orando en los peores momentos 1 de 2 by HASTA QUE EL DIA SEA PERFECTO MP3 song. Hasta que el dia sea perfecto - orando en los peores momentos 1 de 2 song from HASTA QUE EL DIA SEA PERFECTO is available on Audio.com. The duration of song is 54:39. This high-quality MP3 track has 2116.8 kbps bitrate and was uploaded on 13 Mar 2023. Stream and download Hasta que el dia sea perfecto - orando en los peores momentos 1 de 2 by HASTA QUE EL DIA SEA PERFECTO for free on Audio.com – your ultimate destination for MP3 music.










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The Ministry invites you to join a new program called "Ahora es la Hora" (Now is the Time). It encourages prayer and features speakers who discuss the importance of prayer. The program airs on Saturdays at 10 p.m. and Sundays at 9 p.m. They emphasize that a Christian's ability to face difficult times depends on their spiritual level, conviction, and experience with Christ. The program includes teachings, prayers, and songs about prayer. They urge listeners to invite others to tune in and to have a pen, paper, and Bible ready. The program is divided into two parts, with the second part airing next week. The pastor prays for the audience to develop a spirit of prayer, emphasizing the importance of prayer in the Christian life. Hasta que el dĂa sea perfecto, con el hermano Reinaldo Nisbet Jr. y sus invitados. El Ministerio Cristiano, hasta que el dĂa sea perfecto, le invita a que se una a una nueva entrega llamada Ahora es la Hora. Ahora es la Hora. Juntos oremos, cantemos, leamos y escuchemos a los exponentes de la Palabra de Dios, quienes nos exhortan a tener una vida de oraciĂłn. La expresiĂłn, ni siquiera podes orar una hora, revela la mediocridad y falta de constancia en la vida de oraciĂłn. Ahora es la Hora. Ahora es la Hora. Su Ministerio Cristiano en lĂnea, agenda el dĂa y la hora, todos los sábados a las 10 p.m. y domingos a las 9 p.m. Por favor, escuche una corta cápsula de lo que será nuestra entrega. Orando en los peores momentos. Ese serĂa el tema de esta enseñanza. Orando en los peores momentos. Escuche bien, hermano. Un cristiano puede enfrentar sus peores momentos de muchas formas diversas. Todo esto depende de tres cosas. Escuche bien. De su nivel espiritual. NĂşmero dos, de su convicciĂłn. NĂşmero tres, de su experiencia con Cristo. Estos tres factores son claves, oiga bien, para la victoria en los peores momentos de un cristiano. Dios gobierne sus corazones. Es un deseo recurrente que este ministerio, hasta que el dĂa sea perfecto, tiene sobre cada uno de ustedes. Yo soy su hermano, Reinaldo Nisbet, Jr., quien por gracia de Dios le ha tocado conducir, producir esa programaciĂłn. Mil gracias. ÂżY mil gracias por quĂ©? Porque ya le hemos dicho otras tantas veces, este gesto de usted hacia este ministerio, simplemente tenemos una respuesta. Gracias. Y nuestras gracias es innegociable. Es innegociable. Vosotros, y eso en caso que usted no lo sepa, pues es mi deber ponerlo a usted en contexto desde el primer sábado de este año, y quiĂ©n sabe si todo lo que va del mes de abril, si asĂ Dios lo permite, pero no lo prometemos, pero sĂ haremos, empujaremos lo más que se pueda. Hemos estado levantando una serie que le hemos querido llamar Ahora es la Hora. De las tantas series que nosotros hemos hecho, esta es una de ellas, Ahora es la Hora. ÂżCuál es el norte de esta serie? ÂżCuál es nuestro objetivo? Bueno, educarnos, concientizarnos, ponerlo en el lugar que merece. ÂżY de quĂ© estamos hablando? De ese ejercicio espiritual, si queremos llamarle asĂ, la oraciĂłn. Hemos tenido distintos pastores, distintos conferencistas que nos han ayudado a nosotros. Hemos editado algunos videos, algunos audios que nos han trabajado a nosotros concerniente a lo que es el mundo de la oraciĂłn. Entonces, dando estos detalles, yo creo que es necesario que nosotros llamemos a nuestros lĂderes, a nuestros pastores, a nuestros jĂłvenes, a nuestros ancianos, en fin, multiplique esta invitaciĂłn para que otros puedan oĂr la programaciĂłn y podamos nosotros entender la importancia y el valor de la oraciĂłn. Porque si JesĂşs, JesĂşs, aquĂ en la tierra, practicĂł lo que es la oraciĂłn, Âżcuánto no más usted oyĂł? AsĂ es que sĂ, pongámonos todos estos, este hábito, si le vamos a decir asĂ, la oraciĂłn, la oraciĂłn. Nosotros tenemos un programa muy extenso hoy, tenemos entre unos y otros, tenemos al evangelista Luis Rosa, quien nos va a estar hablando acerca de la oraciĂłn, tenemos tambiĂ©n otro pastor que estará orando antes de este iniciar, tenemos tambiĂ©n una canciĂłn ausiva, lo que es la oraciĂłn, en fin, es todo acerca de la oraciĂłn. Si usted querĂa escuchar acerca de la oraciĂłn, entonces está escuchando un programa que va a contribuir con su crecimiento espiritual. Yo voy a guardar silencio y voy a dejar que el programa siga desarrollando, voy a dejar que el evangelista Luis Rosa tenga una participaciĂłn. Bueno, debo sĂ hacerle saber que el programa estará dividido en dos, esta es la primera parte y ya entonces la semana que viene, si asĂ Dios lo permite, tendremos la segunda entrega. Recordándole que usted puede visitar nuestro podcast y ahĂ usted va a encontrar toda una gama de programaciĂłn, de serie, de entrega, de hermanos que han dado testimonio, que han predicado, que han compartido su conocimiento y yo creo que deberĂamos escuchar a cada uno de ellos y tomar de ellos para nosotros seguir creciendo en el Señor. Gracias le damos a Dios nuevamente por el favor que nos permite, que Él ha querido usarnos, gracias a usted por escuchar la programaciĂłn y no se mueva de ahĂ, siga escuchando el programa y ya más luego entonces nosotros apareceremos otra vez en escena dándole las gracias, yo sĂ© que usted va a estar esperando y recuerde, recuerde, invite a otros y no olvide lápiz, papel y Biblia en mano para que usted multiplique lo que usted estará escuchando a travĂ©s de toda esta programaciĂłn hasta que el dĂa sea perfecto. MĂşsica Estamos ahora escuchando la voz de la hermana cantante del Señor Rosa Karina. MĂşsica Oramos porque no somos autosuficientes, porque aĂşn nos falta mucho para el cielo ganar, queremos que nos salga tu venida de repente, nos encuentres descuidados sin verdad. Oramos porque nunca podemos enamorar, que termine en el dĂa sin antes no hablar. Oramos como quien anhela lo esperado, porque aunque tarde la espera, queremos esperar. Oramos oyendo tu voz en nuestra mente, y asĂ como creĂmos asĂ hablamos, y aunque debilitados nuevamente, tĂş nos vuelves a impulsar. Oramos creyĂ©ndote aunque no te sintamos, como quien tiene los ojos tendados, salimos agarrados de tu mano sin temor a tropezar. Oramos. MĂşsica Oramos porque la noche nunca fue tan oscura, como cuando se aproximaba el amanecer. Oramos aunque pueda parecer una locura, como quien se aferra a un sueño guiado por la fe. Oramos oyendo tu voz en nuestra mente, y asĂ como creĂmos asĂ hablamos, y aunque debilitados nuevamente, tĂş nos vuelves a impulsar. Oramos creyĂ©ndote aunque no te sintamos, como quien tiene los ojos tendados, salimos agarrados de tu mano sin temor a tropezar. Oramos creyĂ©ndote aunque no te sintamos, como quien tiene los ojos tendados, salimos agarrados de tu mano sin temor a tropezar. Oramos. MĂşsica Oigamos ahora y acompañemos a la vez al Pastor Caballero en oraciĂłn y luego entonces la intervenciĂłn del Evangelista Luis Rosa. Señor yo necesito aprender a orar, necesito sumar a mi vida un espĂritu de oraciĂłn, que tu espĂritu en mi active la pasiĂłn por la oraciĂłn. Yo entiendo y es clara la diferencia entre una vida de oraciĂłn y una vida sin oraciĂłn. No hay victoria en la vida cristiana sin oraciĂłn. No hay sentido de ser cristiano si no soy una persona que ejercito y practico y tengo una vivencia de oraciĂłn. No puedo reemplazarla por la amistad con los amigos, por actividades, ni siquiera por el servicio con todas las ventajas que el servicio tiene. No puedo reemplazar la oraciĂłn por servicio. La oraciĂłn es eje estructural y fundamental de mi vivencia cristiana. Te pido Señor, por favor, enséñanos a orar. Señor, enséñanos a orar. Señor, enséñame a mĂ a ser una persona de oraciĂłn. Se lo ruego en el nombre de JesĂşs. AmĂ©n. CorazĂłn. Amor, amor. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. CorazĂłn. 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Mil gracias a cada uno de ustedes porque desde el inicio hasta el final han estado con nosotros. Dios bendiga, Dios ayude, Dios sea el auxilio y socorro. En la tribulaciĂłn del expositor de esta noche, a quien yo conocĂ hace varios años cuando vino acá a las Islas VĂrgenes Británicas y dio varios mensajes en una de estas congregaciones acá, congregaciones hispanas. Que Dios sea su auxilio, y que su ministerio sea ensanchado. Gracias nuevamente a usted, gracias a Dios por darnos la oportunidad, por querer utilizarlos. Este predicador nos fue llevando a cada uno de nosotros a distintas escenas, distintos escenarios, nos fue presentando a distintos personajes bajo distinto contexto, bajo distintas situaciones, en ocasiones quizás situaciones espirituales o puede ser lucha quizás con el pueblo. En fin, que nos fue llevando de la mano a cada uno de nosotros y presentándonos a nosotros la presiĂłn que recibieron cada uno de esos personajes. Y no tan solamente la presiĂłn, vamos a añadirle la decisiĂłn que tomaron cuando estaban en su peor momento. Ahora, yo creo que nosotros debemos tomar este mensaje para nosotros y quizás tĂş y yo, quizás no estamos en lo que pudiĂ©ramos llamar el peor momento de nuestra vida y todo por el contrario, estamos en un momento de tranquilidad, quizás de paz, de sosiego, donde todo parece que está a nuestro favor, el viento sopla a favor nuestro, el sol está a favor nuestro, las rosas huelen, todo está bien para nosotros. Entonces, si este es el caso nuestro, donde todo está a favor nuestro, este es el momento para tĂş hacer dos cosas, tĂş y yo hacer dos cosas. Una, orar por lo que están pasando por un momento difĂcil, orar por lo que están pasando por un momento calamitoso. Eso es lo primero. Lo segundo, pedirle a Dios en oraciĂłn, que te ayude, que te forme el carácter, que nos forme el carácter para cuando llegue ese momento que le estamos llamando el peor momento, nosotros estemos totalmente sembrados y con un carácter fortalecido y que estemos ya al momento de subir al ring decididos, yo me quedo. Recuerde, no es en el ring donde se practica, es fuera. No es en el escenario donde se va a practicar el instrumento, es en el momento del ensayo donde no hay pĂşblico, pero que Dios nos ayude para cuando nos toque subirnos, nosotros tengamos un carácter dispuesto. AsĂ es que le invitamos a que nos escuchen en nuestra prĂłxima entrega, recuerde ahĂ están los podcasts donde usted puede escuchar toda una gama de estudios, de conferencistas, de enseñanzas, de canciones, en fin. Nosotros hemos querido hacer un trabajo primeramente que glorifique a Dios, que exalte a Dios, y luego como lo hemos dicho tantas veces, un programa con un alto contenido profesional como creemos que usted se lo merece. Hasta entonces, hasta nuestra prĂłxima entrega, recuerde que mañana domingo usted puede escuchar este mismo programa gracias al cuerpo directivo de esta estaciĂłn en lĂnea, Tierra de Milagros Radio, por creer que podĂamos cumplir con este trabajo. Pedimos pĂşblicamente que usted nos ayude en oraciĂłn, porque el trabajo pesa. Este trabajo demanda tiempo, demanda espacio, demanda dinero, entonces necesitamos que usted interceda por nosotros en oraciĂłn. Orando en el peor momento, esa fue la intervenciĂłn y creemos que llegĂł a su corazĂłn como tambiĂ©n llegĂł al mĂo. ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...

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